Matrioshkas o cajas chinas

Estructuras complejas de la puesta en abismo

 

Como vimos al principio de este apartado, existen tres tipos de estructuras en abismo. Según la doctora Beristáin, los tres pueden combinarse en una sola narración:

Las tres estructuras abismadas pueden darse en un mismo texto, de manera simultánea (Beristáin, 2001). Es decir:

  • Una historia o diégesis que enmarque un relato dentro del relato, que según Beristáin es un abismo de lo enunciado. Donde el primer narrador, un omnisciente, por ejemplo, cuenta la historia ancla que enmarca la cronología externa, que cuenta la vida cotidiana de una escritora con su perra. Como el oficio del personaje es escribir, resulta fácil crear a un narrador alterno si es necesario. Esta escritora debe contar una historia para hacer los apuntes para sus alumnos, piensa cómo debe estructurar el texto y sobre qué debe tratar y habla de usar el cuento de Caprucita Roja. De esta manera se hace necesario crear otra historia, una meta diégesis o historia de 2º grado.
  • En este segundo nivel, en voz de la escritora se conoce la aventura de narrar un texto, es decir, un abismo de la enunciacion, donde se cuentan las interrupciones, las dudas, la investigación necesaria, además de tener a la mano el texto que la escritora va creando en el narrador que ella elija. Obviamente, la historia se complicará, y exigirá que se abra otro nivel para explicar el origen del conflicto.
  • En este tercer nivel o tercer grado, se puede hacer una narración desde la perspectiva de otro personaje que vaya hasta el origen del conflicto y de paso hacer un abismo de código donde la escritora explique las técnicas que va usando para narrar, creando así un relato meta-literario.
  • En cada nivel debe partirse de una acción externa para luego pasar a la acción interna y generar el siguiente relato. Una vez generadas las historias, pueden existir saltos entre un nivel y otro, pero siempre a la acción externa del nivel previo.   Es conveniente ir cerrando las historias de dentro hacia fuera, es decir, primero la de tercer grado, después la de segundo y por último la diégesis de primer grado, desde la acción externa todas.

Esto es perfectamente posible debido a que las tres estructuras tienen en común algunos puntos: como la presencia de alguien que genera la historia al tiempo que va creando otros narradores y puede contar lo que sucede mientras escribe, además de explicar los procesos y las técnicas que va usando o que pretende usar. Así la historia de quien cuenta, sus pensamientos y

sus actos enmarcan una trama de primer grado y aquello que escribe, donde el protagonista del cuento puede toparse con otros personajes que a su vez narren otra historia o que generen a su vez otro narrador que cuente su propia anécdota. Es como un juego de espejos encontrados donde el reflejo se multiplica.

En el género cuentístico la dificultad real estriba en que todas estas historias subsecuentes deben aclarar la anécdota y el conflicto planteados desde la primera y darle sustento, esto sin introducir un segundo conflicto y sin que la tensión narrativa de cada historia pierda fuerza.

A continuación intentaremos realizar un ejercicio para ejemplificar cómo es posible reunir los tres tipos de puesta en abismo. Para que te sea más fácil identificar los juegos con el tiempo, encontrarás en negritas la explicación de lo que se está haciendo. Por obvias razones, será un ejercicio de ejemplificación un poco largo, pues se trata de hacer un cuento con tres historias, profundizar en un solo conflicto, contar la aventura de contar y hablar de las técnicas que se utilizan para lograrlo. Sin embargo, no sobra que te confíe que fue un reto muy interesante y muy exigente que se llevó su buen tiempo de elaboración y donde descubrí cómo había influido en mí el conocimiento adquirido durante la elaboración de este libro. Evidentemente, algunos elementos de la historia son tomadas de la vida real, mientras que otras son absolutamente producto de la fantasía. Es interesante, sin embargo, hacer la anotación de que mientras más libre es la fantasía, es mucho más fácil que genere historias verosímiles.

A continuación te presento dos esquemas con la finalidad de aclarar de manera visual, los juegos con los tiempos y la puesta en abismo de los tres tipos en una misma historia.

Estructura de Matrioshkas con enunciado, enunciación y código

Esquema de la estructura en abismo

Matrioshkas y tensión narrativa

Matrioshkas y tensión narrativa

 

Aquí el ejemplo de cómo Caperucita va al fondo del abismo

Debido a la extensión del cuento, decidí añadir el enlace en PDF

Caperucita va al fondo del abismo

Caperucita se vuelve lobo. Revisemos

 

Como te diste cuenta no resulta fácil acatar las estructuras propuestas por los teóricos. Lo que la vuelve sumamente interesante y definitivamente catalogable dentro del género de cuento es que todas las historias deben confluir en el mismo conflicto. Así, sin importar la extensión, el texto sigue formando parte de este género tan elusivo.

¿Puedes ubicar el conflicto que corre de la primera a la tercera puesta en abismo? ¿Recuerdas que la mamá de Caperucita reflexiona sobre lo que le acaba de pasar? Allí, en esa pausa reflexiva mínima está el corazón del conflicto. “El mal está en desear lo que le pertenece a otro, pero más aún, en dañar a otro para quitarle lo que uno desea…”

Desde el propio planteamiento del cuento original de Caperucita, encontramos con que el lobo hambriento quiere comerse a la niña, luego en la historia de la escritora, el hombre quiere tener las publicaciones de la mujer; en el caso de la mamá de Caperucita, el cazador quiere el hogar de Caperucita, el comerciante de mirada verde quiere las riquezas de la aldea de licántropos y por último, Set quiere todo lo que tiene Osiris.

Por otra parte, cumple con la puesta en abismo de lo enunciado porque hay una historia dentro de la otra, está la historia de la escritora y la de la mamá de Caperucita; cumple con la puesta en abismo de la enunciación porque te va contando cómo investiga y qué suele hacer cada vez que escribe; y por último, cumple con la puesta en abismo del código, porque te va mostrando una a una todas sus herramientas para escribir.

Todos lo niveles diegéticos tienen su planteamiento, su clímax y su desenlace. Esta historia tan compleja lleva su tiempo de escritura, maduración y de reescritura.

¿Cómo lo hice?

Aquí la rúbrica en PDF para que te guíes:Rúbrica para matrioshkas